¿A quién pertenece la sombra?

 

El centinela

sombras de uno mismo ¿Pertenece la propia sombra a uno mismo?, me pregunto. Esa sombra que de nosotros se desprende, se adhiere a cualquier superficie como un líquido viscoso, se estira y encoge, trepa y repta, no teme ni al granito ni al agua, se multiplica anclada siempre a nosotros como un niño temeroso, nos resulta fiel hasta la extenuación aunque no pide nada a cambio, simplemente está.

Su silencio a veces sobrecoge. Hermética, pensamos que nos mira sin ojos. Quizá nos absorva en su negrura, quién sabe. No hay sombras extrovertidas y todas son extremadamente delgadas. En su ausente tercera dimensión parece abrirse una puerta a otro mundo, por supuesto más sobrecogedor que éste. Tiene algo de diabólico y mucho de gótico, siempre negra y ensimismada.

¿Es ella la proyectada o de ella brotamos cuando hay luz? ¿Es la noche todo sombra? ¿Forma parte de nuestro yo? ¿Es posible la existencia sin ella? ¿Toda sombra…

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Filed under Español, Poesia y Lituratura, Re-Blogs and Great Blogs, Reflection Texts

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